Aciano

Aciano

El aciano es una planta herbácea poseedora de un color azul-violeta muy característico y llamativo a la vista, que contrasta con el color de los cereales entre los que generalmente crece. Desde la edad media ha destacado por sus propiedades medicinales, siendo utilizada principalmente para sanar padecimientos en los ojos. Pero los beneficios de esta planta son mayores.

Características

Su nombre científico es Centaurea cyanus, pero se le conoce comúnmente como azulejo, azulete, aldiza, lindita, ojeras, botoncillo, escobilla o baleo cabezudo. Forma parte de la familia de las Asteráceas y se distingue por su color intenso azul-violeta producido por la cianina.

El aciano es una planta anual que llega a medir casi un metro de altura, sus tallos son acanalados, delgados, flexibles y ramificados en la parte superior, con hojas de forma lanceolada que miden entre 1 y 4 centímetros.

Sus flores tienen un diámetro aproximado de 1.5 a 3 cm y forma estrellada, con una floración a partir de mayo y hasta julio o agosto. El azulejo es una planta nativa de Europa, que fácilmente se le puede encontrar en casi todo el mundo, exceptuando África debido a su aridez.

Su hábitat principal son los campos cultivados de cereales, pero también se le puede encontrar a los bordes de caminos, carreteras y en los bosques. En el pasado era considerada una plaga que solía afectar diversos cultivos de maíz, trigo, avena y otros. Al ser muy sensible a los pesticidas y herbicidas con los que se rocían los campos de cereales se encuentra en peligro de desaparecer. Afortunadamente hoy en día es cultivada también en jardines como planta ornamental creciendo adecuadamente en climas húmedos.

Propiedades

El aciano contiene mucílago, taninos, flavonoides y pigmentos colorantes como la cianina que le dan una gran cantidad de propiedades.

Es un antibiótico y antiinflamatorio natural de gran potencia que resulta eficaz para tratar diversos padecimientos. Al ser también diurético promueve la eliminación de líquidos y toxinas innecesarias en el cuerpo. El aciano ayuda gracias a sus propiedades antipiréticas a disminuir la fiebre, siendo uno de las plantas más completas para tratar infecciones.

Además, contiene taninos naturales que ayudan a unir proteínas, deteniendo el sangrado de las heridas o en enfermedades como la gingivitis. Por último, pero no menos importantes son sus propiedades eupépticas que favorecen la digestión y las aperitivas, es decir que estimulan el apetito.

Aciano como planta medicinal

El uso más popular del aciano es sin duda en el campo de la oftalmología. La infusión que resulta de la decocción de sus flores se utiliza para realizar lavados oculares, reduciendo eficazmente los picores y la irritación de los ojos. El agua de aciano ayuda a eliminar las secreciones de los ojos y eliminar la congestión ocular, siendo ideal para tratar la conjuntivitis.

Por sus propiedades antiinflamatorias, ayuda en padecimientos como la artritis y reumas. Para el aparato digestivo también es muy benéfica pues mejora las digestiones lentas y pesadas, además de ayudar a eliminar la diarrea y fomentar el apetito. Llegando a ser utilizarla para el tratar la bulimia y la anorexia.

Otro de sus beneficios es que estimula la circulación sanguínea, mejorando enfermedades como las hemorroides y las varices. Además de ayudar a eliminar las infecciones en vías urinarias por sus efectos diuréticos.

Su modo de empleo más común es a través de una infusión obtenida de sus pétalos y hojas. Para realizarla solo se debe agregar una cucharada de pétalos y hojas a una taza de agua hirviendo, dejar reposar hasta que entibie y colar.