Árbol del amor

Árbol del amor

El árbol del amor es una especie que ha cobrado mucha popularidad en la actualidad. Sobretodo por su relación con el amor. Pues se ha convertido en una romántica costumbre el plantar uno de estos hermosos árboles el día de San Valentín al lado de tu pareja.

Su nombre científico es Cercis siliquastrum y también se le conoce con el nombre de el árbol de Judas o el árbol de Judea. Recibe estos nombres pues es una especie común en las colinas de Judea y por este motivo se cree que fue en uno de estos árboles en donde se ahorcó Judas Iscariote. Además de que para algunas personas las flores y vainas que cuelgan del tallo representan este acto.

El árbol del amor es originario de la región del Mediterráneo oriental, con un rango que se extiende hacia el este de Europa. Se distribuye ampliamente en Asia occidental, incluso en Irán, Iraq, Israel, Jordania, Líbano y Siria. También puede encontrarse con frecuencia en Estados Unidos, pues su cultivo se ha extendido a diferentes países.

Suele crecer en grupos más o menos numerosos y a orillas de los ríos con bastante frecuencia. Es una planta con una gran tradición ornamental y es habitual encontrarlo en espacios públicos adornando pequeñas plazas o marcando la línea de calles pequeñas y estrechas, pero con mucho encanto.

Árbol del amor y sus características

El árbol del amor tiene una corteza negra y agrietada, una ramificación irregular (con copa abovedada o achaparrada) y puede alcanzar los 12 metros de altura.

Sus hojas son alternas, acorazonadas, de color verde tierno en primavera y verde más intenso en verano.

Las flores del árbol de Judea son pequeñas, reunidas en grupos compactos de color rosa o blanco y rodean totalmente las ramas. Florece a final de invierno o principio de primavera con la particularidad de aparecer primero las flores antes que las hojas.

Los frutos son vainas colgantes de color rojo púrpura que luego se vuelve pardo y permanecen todo el invierno en el árbol.

Cuidados del árbol del amor

  • Se reproduce y multiplica por medio de semillas.
  • Florece en primavera, entre abril y mayo, después de su tercer año de vida.
  • Prefiere climas cálidos con inviernos largos, aunque resiste temperaturas bajas y épocas de sequía.
  • Para su cuidado, es necesario que siempre reciba luz de forma continua y riego periódico, evitando siempre el encharcamiento.
  • Precisa de cierta profundidad para sus raíces, suelos calizos y con buen drenaje.
  • Necesita sembrarse en el lugar correcto y recibir los cuidados adecuados desde su nacimiento, si se pretende un árbol erguido y lúcido
  • A los 20 años de su siembra, se podrá disfrutar de la plenitud en belleza y tamaño del árbol del amor.
  • Los ejemplares pequeños pueden podarse para dar una forma estética o para que tome la forma de un arbusto pequeño.
  • Los árboles adultos de gran tamaño pueden requerir de un apuntalamiento de las ramas ya que tienden a inclinarse o agacharse.

El árbol de Judea y su reproducción

El árbol del amor se propaga por semilla, se siembra maduro en el marco frío o se escarifica y se estratifica. Los esquejes semi-maduros también pueden tomarse pero requieren humedad y calor del fondo. Las condiciones de cultivo preferidas son: suelo profundo, fértil, bien drenado en sombra parcial.

Las plantas establecidas se benefician de un mulching anual de materia orgánica.

La propagación requiere del tratamiento de la semilla debido al letargo que resulta de una cubierta impermeable que la envuelve. Lo más efectivo es remojar la semilla durante 60 minutos en sulfúrico concentrado e inmediatamente estratificarla.